Viernes, 10 de agosto de 2007
Publicado por La_Seu @ 9:59
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Los escultores Forment en Valéncia Hui


 Columnas per Vicent Simó


Enlazando con el tema de ayer, pero pasando a la escultura en madera. Nos encontramos con Pau Forment y sus hijos Onofre y Damià, en especial este último, que aun con la colaboración de los otros realizó el llamado retablo de la Puridad, que puede admirarse en el Museo de Bellas Artes de Valencia. Damià (1480, Valencia-1540, Santo Domingo de la Calzada), comienza siendo un goticista tradicional, en su primera etapa valenciana, para pasar decididamente al renacentismo en su etapa aragonesa (retablo del Pilar).


Quiero llamar la atención sobre un hecho paralelo al que traté ayer sobre los picapedreros. La carta de pago de los Forment a la Puridad, lleva fecha 20 de febrero de 1503, y en ella se menciona su profesión como ‘lignorum faber’, que había labrado el ‘retrotulo de fusta… tabernacle, polseres, tubes, pilars, angels de vult et aliarum’. Se trata de pequeñas esculturas (policromadas por el pintor Nicolás FalcóGui?o, de San Francisco, San Bernardino, San Buenaventura, San Agustín, San Gregorio, San Bernardo, San Jerónimo y Santa Isabel de Hungría, todas ellas goticistas.


Los guardapolvos se sustentan con figuras de dos profetas, el de la izquierda, obra maestra. Si ustedes viajan a Cracovia, podrán admirar un retablo de Veit Ston, con hueco para la Eucaristía, similar al de la Puridad, de forma almendrada.


En 1504 Damià Forment realiza las esculturas de San Vicente Ferrer y San Vicente Mártir, para ser instaladas en dos galeras de combate que pertenecían al Consejo de la Ciudad. Y otra vez, llamo la atención que la documentación lo refiere como ‘fuster’, i las obras como ‘dos ymages de bulto de fusta’; y el mismo calificativo se le atribuye en los adornos escultóricos del desembarcadero que recibió, en 1507, a Fernando el Católico y su segunda esposa Doña Germana de Foix.




El ‘Fuster’ de la lengua valenciana, equivale al carpintero de la castellana. Y es evidente que ‘escultor’ sea un concepto distinto, aunque en ocasiones al que hace Imágenes se le llama Imaginero, y este título es el que se atribuye a ‘Forment’ al pagarle un crucifijo para la Catedral de Valencia. Mucha debía ser su fama cuando en 1509 se le contrata, como dijimos, para el retablo mayor de la Iglesia del Pilar de Zaragoza. ¡Un caso más de exportación de arte valenciano!


Es evidente que un escultor es algo más que un carpintero, incluso teniendo en cuenta que en aquellos siglos se diferenciaban los carpinteros que hacían muebles sencillos, de los que los hacían de mayor estilo (‘fuster de fi&rsquoGui?o, y hasta de otro arte más elevado. Una visita al complejo programa de la Sala Nova de la Generalitat, con aportes del Protorrenacimiento, merece la pena. La decoración alcanza su punto culmen en el artesanado, y nos hace pensar que sus autores no eran simples ‘fusters’ o carpinteros. Aunque por algo será que la ‘artesanía’ recibe este nombre.


Los especialistas en Historia del Arte tienen un campo abierto a la investigación trascendente. ¿El Gremio de carpinteros, incluía a los imagineros o a otros escultores de la madera? En aquellos siglos no se conocen Escuelas de Bellas Artes, ¿dónde aprendían los artistas y quién los examinaba; practicaban con un Maestro Pintor o Escultor, hasta tener dominio de la técnica, formar escuela o independizarse? Demasiados interrogantes, para tan corto espacio.



Tags: Valencianismo, catalanismo, carod, Montilla, Sentandreu, Coalición

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