El eterno femenino
El ‘eterno femenino’ humanístico valenciano fue, como otras veces he dicho, pionero. En 1921 ya descubrió esta característica Salvador Guinot, al afirmar que la primera referencia clara a una tertulia humanista literaria (además, digo femenina) aparece descrita en ‘Spill’ o ‘Llibre de les Dones’, del médico Jaume Roig, novela rimada escrita entre 1459/1460 (aún no funcionaba la imprenta en Valencia), cuya primera edición se hizo en los famosos tórculos de Francisco Díaz Romano el 30 de junio de 1531. Las fechas (sobre todo de redacción), son importantes para, si procede, hacer comparaciones, que no siempre son odiosas, con el desarrollo de otros Renacimientos europeos. Tales tertulias literarias se conocían también con el nombre de ‘parlaments’ o ‘colacions’. Seré fiel al texto, que voy a despiezar para que sea informativo y formativo.
Lugar de Celebración: ‘En casa mia/ si no hi junyien,/ o no corrien/ toros per festa; cascuna sesta/ fins llums enceses’. La propia casa de Roig, desde la hora de la siesta hasta que se encendían las luces, y siempre que estuvieran libres y no hubiese fiesta de toros (lo que pueba la fiesta de toros en Valencia a mediados del siglo XV).
Asistentes. ‘Moltes enteses/ o s’ho cuidaven;/ les que filaven,/ com diu la gent,/ ab fus d’argent,/ si ajustaven/ ambe hi cridaven/ jovens sabits,/ ben escaltrits’. Concurriendo muchas ‘marisabidillas’ (las que hilan con huso de plata) que llamaban a ‘jóvenes’ (preferencia clara) leídos y astutos.
Actividades: Jaume Roig traza un plan completo de aquellas tardes humanísticas en tiempos perfectamente divididos. Empezaban los ‘jóvenes’ por recitar sus escritos, piezas y poemas, haciendo cosquillas (sin decir dónde) y provocando risas: ‘lançats entre elles,/ a coçeguellles/ ells començaven;/ puys salmejaven/ de ses endreçes,/ teles e peçes’ lo que provocaba la imaginación y hasta la mentira de las oyentes, que clamaban, difamaban, sospechaban, contaban bromas y maldades de las que no se escapaban sus maridos, de quienes se burlaban: ‘que fan ordir/ al bell mentir,/ puys una sclama/ l’altra difama/, altra despita,/ l’altra sospita/, altra flastoma,/ conten prou broma,/ tot de mal dien,/ e hi afegien/ ab molts envits,/ de llurs marits,/ e sen burlaven’.
Pausa de Pensamiento: Llegaba el tiempo de los juegos, ya fueran de suerte, de magia, de prendas y hasta de ‘karaoke’: ‘Aprés jugaven,/ ¿voleu palleta?/ daume ma dreta,/ ¿quí te l’anell?/ dous est ramell,/ capsa ab comandes/ ab ses demandes,/ un arbre y cant/ ocell donant’. Algunos de estos juegos persisten actualmente con nombre diferente: ‘fer palletes’ es ‘jugársela a los chinos’.
Sigue el tiempo humanista. El hablar de cien novelas, sirviéndose de chistes y agudezas, y entrar en filosofías de Platón, Marco Tulio Cicerón, Catón y Dante; poesías y tragedias: ‘mes dir rahons,/ desvarions,/ e marauelles/ de cent novelles,/ e facecies,/ philosophies/ del gran Plató,/ Tuli, Cató,/ Dant, poesies/ e tragedies’.
Juicio de Jaume Roig: Diálogo difícil, porque faltaba un moderador que fuera concediendo la palabra a los que hablaban al mismo tiempo sin escuchar: ‘tots altercaven,/ e disputaven:/ qui menys sabia,/ mes hi mentia,/ e tots parlaven,/ no s’escoltaven;/ yo be hu sentia, mas nom plahia/ son negre estrado’